Feria Aula Empresa 2-3 de Marzo de 2017

AYF: CUANDO SEGUNDAS OPORTUNIDADES SÍ SON BUENAS

Hay quien dice que segundas partes nunca fueron buenas y hay quien, como yo, apuesta por el optimismo. 20 años después, ¡volvemos la carga!
23
Feb

AYF: CUANDO SEGUNDAS OPORTUNIDADES SÍ SON BUENAS

Hay quien dice que segundas partes nunca fueron buenas y hay quien, como yo, apuesta por el optimismo, por la gente positiva que se cae, se levanta, se sacude, se cura los raspones, le sonríe a la vida y dice:¡Ahí voy de nuevo!.

También hay quien dice que los Ciclos Formativos (más conocidos como F.P.) son esos lugares a los que van a parar los que no saben qué hacer o los que no sirven para otra cosa. Puede que hace un tiempo sí fueran un cajón de sastre, pero hoy en día, cuando la Universidad no te garantiza salir de las listas del paro, los CC.FF. como Administración y Finanzas pueden ser una buena salida.

En mi caso, una segunda oportunidad, una vía para reciclarme y formarme en una profesión radicalmente distinta a la que elegí cuando, 20 años atrás, estudié una Carrera. Y así pasé de las letras a los números, de contar noticias a contabilizar asientos.

Pero en La Salle aprendí mucho más que Contabilidad (no es tan fiero el león como lo pintan), Ofimática o Recursos Humanos. Aprendí a salir de mi zona de confort y a atreverme a hacer cosas que no pensé que pudiera lograr, conseguí el valor para darle la vuelta a la tortilla y para seguir adelante aunque me hubiesen cambiado el guion que tenía previsto seguir en mi vida.

Cuando me decidí por la formación en AyF en La Salle buscaba algo práctico, un espacio lo más parecido a la realidad laboral y alejado de la teoría que se olvida al terminar cada examen; no podía perder el tiempo, necesitaba aprovechar al máximo las clases y así lo hice. Pero no sólo académicamente, también humanamente, pues conocí a profesores implicados y motivados y a alumnos de otra generación con los que aprendí a convivir.

Antes de la crisis, la mayoría de nosotros creía que se jubilaría casi en su primer trabajo. Ahora, nadie está seguro en su puesto. Pero eso no es negativo, todo lo contrario, pues nos obliga a no relajarnos, a no acomodarnos.

Yo he conseguido reinventarme laboralmente, que no es poco.

Tú también puedes hacerlo.

         Artículo escrito por:  Yolanda Torrente Miras

 

 

 

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